La consulta por várices suele empezar con una disculpa: «sé que es medio estético, pero…». No lo es. O no solo.
Qué está pasando por dentro
Las venas de las piernas devuelven la sangre al corazón contra la gravedad, y lo hacen gracias a unas válvulas que impiden que baje de vuelta. Cuando esas válvulas fallan, parte de la sangre refluye y se acumula. La vena se dilata, y con el tiempo se ve.
La vena visible es el final de ese proceso, no el principio. Antes vinieron la pesadez al final del día, la hinchazón del tobillo, los calambres nocturnos y la picazón.
Los grados, en orden
La clasificación que se usa se llama CEAP, y ordena la enfermedad venosa en siete grados clínicos:
- C0 — sin signos visibles. Puede haber molestias igual.
- C1 — arañitas y venas reticulares.
- C2 — várices propiamente dichas.
- C3 — edema, la hinchazón de tobillo o pierna.
- C4 — cambios en la piel: manchas oscuras, eccema, endurecimiento.
- C5 — úlcera que llegó a cicatrizar.
- C6 — úlcera abierta.
No todo el mundo recorre la lista entera, y quien la recorre tarda años. Pero el recorrido existe, y va en una sola dirección si no se interviene. La úlcera venosa del tobillo, que es el final, es una lesión que cuesta mucho cerrar y que vuelve.
Por qué el eco-Doppler decide todo
Dos piernas con el mismo aspecto por fuera pueden necesitar cosas completamente distintas. Lo que las diferencia es dónde está el reflujo, en qué vena y con qué severidad, y eso solo lo dice la ecografía Doppler.
Es la razón por la que una indicación de tratamiento no puede salir de una foto ni de una consulta de vista. Sin el estudio, no se sabe qué se está tratando.
Lo que no se opera
Conviene decirlo porque genera mucha confusión: las arañitas no se tratan con láser endovenoso. Ese procedimiento es para venas de mayor calibre. Las telangiectasias tienen otros tratamientos, y a veces lo más útil es averiguar si detrás de ellas hay reflujo en una vena mayor, porque eso sí cambia la conducta.
Tampoco se opera todo el mundo. Hay grados que se manejan con compresión elástica y medidas conservadoras, y funcionan.
Cuándo consultar hoy y no la próxima semana
Hay un cuadro que no admite espera: una pierna que se hincha de forma repentina, dolorosa, caliente o enrojecida. Eso obliga a descartar una trombosis venosa profunda con una ecografía, y no es lo mismo que unas várices que llevan años ahí.
Si es tu caso, no leas más: consulta hoy.
Dr. Mardonio Euscátigue
Cirugía de Tórax y Cardiovascular · CMP 56542 · RNE 32483
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