Una primera consulta rinde mucho más con estas cosas encima de la mesa.
Lo que conviene traer
- Todas tus imágenes, no solo la última: tomografías y radiografías, en CD o con el enlace del centro donde te las tomaron. Las imágenes, no solo el informe.
- Las antiguas también. Este es el punto que más se olvida y el que más cambia la conversación.
- Los informes de esos estudios.
- Tus exámenes de sangre recientes.
- La lista de medicamentos que tomas, con dosis. Incluye anticoagulantes y antiagregantes: son los que más condicionan una programación quirúrgica.
- Informes de otros especialistas que ya te vieron por esto.
- Si fumas o fumaste: cuántos cigarrillos al día y por cuántos años. Puedes traerlo ya convertido con la calculadora de paquetes-año.
Por qué las imágenes y no el informe
El informe resume lo que el radiólogo vio en ese momento y con esa pregunta clínica. El cirujano necesita mirar el estudio: la ubicación exacta, la relación con estructuras vecinas y la comparación con lo anterior no siempre están en el texto.
Si no tienes algo
Ven igual. Se indica lo que falte. Es preferible una consulta con datos incompletos que una consulta postergada tres meses hasta reunirlo todo.
Qué esperar de la consulta
Salir con un plan: qué es lo que hay, qué falta estudiar y cuáles son las opciones con sus riesgos. Si no corresponde operar, eso también es un resultado y también es una respuesta.
¿Tu caso es distinto?
Esta respuesta es general. Lo que corresponde en tu caso se define en consulta, después de revisar tu historia clínica.
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