Es la forma de operar dentro del tórax a través de incisiones pequeñas, con una cámara y con instrumentos alargados, sin separar las costillas. Se abrevia VATS, por video-assisted thoracoscopic surgery.
La diferencia con la cirugía abierta
En la toracotomía se hace una incisión amplia entre las costillas y se separan para acceder. Esa separación explica buena parte del dolor postoperatorio y condiciona la recuperación.
En la videotoracoscopia no se separan. El cirujano no mira directamente el campo: lo ve ampliado en un monitor.
Qué cambia para ti
Suele significar menos dolor después, menos días de hospitalización y una vuelta más temprana a la actividad.
«Suele» es la palabra exacta: es una característica conocida de la técnica, no una promesa aplicable a un caso concreto. La recuperación depende de qué se opere y de cómo se encuentre el tejido.
Para qué se usa
Resecciones pulmonares, biopsias, tratamiento de derrames pleurales que se repiten, empiemas, neumotórax recidivante y también la simpatectomía torácica que trata la hiperhidrosis.
Por qué a veces hay que convertir
Un tumor grande, adherencias densas de una infección previa o una cirugía anterior en el mismo lado pueden impedir trabajar con seguridad por esta vía. Entonces se convierte a cirugía abierta.
Conviene saberlo antes: convertir no es un fracaso, es una decisión de seguridad. Se conversa en la consulta preoperatoria, junto con la vía prevista.
¿Tu caso es distinto?
Esta respuesta es general. Lo que corresponde en tu caso se define en consulta, después de revisar tu historia clínica.
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