Sí. Y no es una recomendación general de salud metida en medio de otra conversación: es una de las pocas cosas que el propio paciente puede hacer para mejorar su resultado quirúrgico.
Qué gana el postoperatorio
Dejar de fumar en las semanas previas a una cirugía reduce las complicaciones respiratorias del postoperatorio. El humo altera el mecanismo que limpia la vía aérea y aumenta las secreciones, y las dos cosas pesan justo después de una cirugía torácica, cuando toser duele y respirar hondo cuesta.
También mejora la oxigenación de los tejidos, que es lo que interviene en la cicatrización.
Cuánto antes
Cuanto antes mejor. Varias semanas es mejor que unos días, y unos días es mejor que nada.
Si la cirugía es urgente y no hay margen, se opera igual: esto no es un requisito que bloquee una indicación, es una ventaja que conviene aprovechar cuando hay tiempo.
No solo antes
El período postoperatorio es, para mucha gente, el momento en que dejarlo resulta más viable: hay un motivo concreto, hay acompañamiento y hay una interrupción forzada de la rutina.
Vale la pena aprovecharlo, y pedir ayuda para hacerlo. Hay tratamiento para dejar de fumar y funciona mejor que la fuerza de voluntad sola.
Un dato que conviene traer calculado
Cuántos cigarrillos al día y por cuántos años. Se convierte en paquetes-año, que es la unidad con la que se mide la exposición acumulada, y es un dato que se pregunta siempre en la primera consulta. Puedes traerlo hecho con la calculadora de paquetes-año.
¿Tu caso es distinto?
Esta respuesta es general. Lo que corresponde en tu caso se define en consulta, después de revisar tu historia clínica.
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