La respuesta honesta es que se tolera bien, pero no que no se sienta nada. Prometer eso no ayuda a nadie.
Durante el procedimiento
Se trabaja con anestesia local infiltrada alrededor de la vena, guiada por ecografía —lo que se llama anestesia tumescente—, con o sin sedación según el caso. Lo que más se reporta es la molestia de esa infiltración inicial; el paso de la fibra y la aplicación de energía en sí no suelen doler.
Después
Lo habitual es molestia, sensación de tirantez a lo largo del trayecto tratado y algo de moretón. Aparece con más fuerza a los pocos días, no el mismo día, y cede progresivamente.
Se maneja con analgesia común y con la media de compresión, que además es parte del tratamiento y no solo del confort.
En qué se diferencia de la cirugía clásica
En la safenectomía tradicional se hace una incisión en la ingle y se retira la vena. El láser endovenoso entra por una punción y trata la vena desde dentro, sin ese abordaje.
Esa diferencia es la que explica el postoperatorio: deambulación temprana y reposo corto. No lo convierte en un procedimiento menor —sigue siendo una intervención con indicación, evaluación previa y controles— pero cambia bastante los primeros días.
Lo que importa más que el dolor
Que la indicación sea la correcta. El eco-Doppler previo es lo que define qué vena se trata y por qué; sin él, un procedimiento bien tolerado puede ser igualmente el procedimiento equivocado.
¿Tu caso es distinto?
Esta respuesta es general. Lo que corresponde en tu caso se define en consulta, después de revisar tu historia clínica.
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