Sí, pero no con el mismo procedimiento del que se habla cuando se dice «cirugía láser de várices». Son dos cosas distintas con el mismo nombre, y esa confusión genera bastantes consultas.
Las dos cosas que se llaman láser
El láser endovenoso trata venas de mayor calibre desde dentro: se introduce una fibra por punción, guiada por ecografía, y se aplica energía que cierra el conducto. Es un procedimiento quirúrgico, con indicación y evaluación previa.
El láser transdérmico trata desde fuera, sobre la piel, y es el que se usa para telangiectasias. Es otro equipo, otra técnica y otro objetivo.
Las arañitas también se tratan con escleroterapia, que consiste en inyectar una sustancia que cierra la vena.
Lo que conviene descartar antes
Que esas arañitas no sean la parte visible de otra cosa. Con cierta frecuencia hay reflujo en una vena mayor por debajo, y en ese caso tratar solo lo superficial deja el problema de fondo intacto y las arañitas tienden a volver.
Por eso, incluso ante una consulta que parece puramente estética, el eco-Doppler orienta.
Expectativas
Ni el láser transdérmico ni la escleroterapia dejan la pierna como si nunca hubiera tenido nada. Suelen requerir varias sesiones, la respuesta varía entre personas y pueden aparecer venitas nuevas con el tiempo, porque la predisposición sigue ahí.
Cualquiera que prometa un resultado concreto está prometiendo algo que no se puede garantizar.
¿Tu caso es distinto?
Esta respuesta es general. Lo que corresponde en tu caso se define en consulta, después de revisar tu historia clínica.
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