Hay dos cuadros muy distintos detrás de la misma palabra, y conviene distinguirlos porque uno se consulta con calma y el otro hoy.
El que se consulta hoy
Una sola pierna, que se hincha de forma repentina, dolorosa, caliente o enrojecida.
Eso obliga a descartar una trombosis venosa profunda, y se hace con una ecografía Doppler. No es algo que se pueda dejar para la próxima semana ni evaluar por foto.
Si además aparece falta de aire o dolor en el pecho, la consulta es de emergencia.
El que se evalúa con calma
Las dos piernas, hinchazón progresiva que aparece al final del día y mejora al levantar los pies o al dormir.
Es el patrón típico del edema de origen venoso. Corresponde al grado C3 de la clasificación CEAP y merece evaluación, pero no es una urgencia.
Que sea venoso no se da por hecho
La hinchazón de piernas también puede ser de causa cardíaca, renal, hepática, de la tiroides, del sistema linfático o secundaria a medicamentos —algunos antihipertensivos son una causa frecuente y poco sospechada—.
Parte de la evaluación consiste precisamente en confirmar que el origen es venoso antes de tratarlo como tal.
Por qué no conviene esperar a que duela
En la enfermedad venosa, el edema antecede a los cambios de piel, y los cambios de piel anteceden a la úlcera. Ese recorrido es lento, no lo hace todo el mundo, y es más fácil de frenar temprano que de revertir tarde.
¿Tu caso es distinto?
Esta respuesta es general. Lo que corresponde en tu caso se define en consulta, después de revisar tu historia clínica.
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